Flotante

Sigo con mi firme propósito de sacar todos los libros recomendados por el Club Kirico de la biblioteca (salvo los que ya teníamos, claro).

Suelo sacar prestados aplicadamente cuatro de ellos cada semana, aunque esta semana han sido solo dos (otros dos los he sacado por arriesgar un poco, que ya está bien ir siempre “a lo seguro”, dónde vamos a llegar). Uno de ellos nos ha dejado alucinados y se nos ha atragantado un poco la manzana del postre. Se trata de FLOTANTE de David Wiesner.

Flotante no tiene texto. Os aviso. Ummm… busco la signatura… etiqueta verde… a ver, a ver. Hala, sin texto. ¿Qué hago? ¿Me lo llevo? Arrugo la nariz. Pensándolo bien, no conozco ningún libro infantil sin texto que no me haya gustado. De hecho, alguno es de los más solicitados en casa. A los niños les encanta que les vayas explicando con tus palabras y mostrándoles los detalles importantes en las ilustraciones. Venga, me lo llevo.

Flotante parece un cómic. Ilustraciones realistas, bien llevadas. Interrogantes a cada momento. Ganas de descubrir pronto lo que sucede. Los niños piden más.

Flotante es misterioso y algo onírico. ¿Qué hay en una vieja cámara subacuática que aparece cual botella en el océano? ¿Qué hay debajo del océano? Espero que tengáis tantas ganas de abrirlo como yo de volverlo a contar.

Besos acuáticos

PD: Si queréis destripar el libro antes de leerlo, aquí podéis hacerlo.

Semana del libro en el cole

En el cole de Pedro suelen pedir colaboración de los padres durante la semana del libro. Nos dan plena libertad para organizar las actividades y los padres (más bien madres, ejem) preparan teatrillos, cuentacuentos y, junto con el AMPA, una feria del libro y hasta talleres de manualidades.

El año pasado hice el teatro de títeres El ladrón de zanahorias con otra mamá, pero este año no tenía mucho tiempo para ensayos, así que he optado por la “vía vaga” de leer un par de cuentos. Gracias a la selección de cuentos del Club Kirico de la que ya he hablado un par de veces, he elegido dos estupendos: El grúfalo y El león que no sabía escribir.

La reacción de los niños, increíble, como siempre, muy atentos a los dibujos y a la lectura. Completamente metidos en las historias. Ahora espero ansiosa los dibujos conmemorativos del evento (¡por cierto, que Pedro -conocido por su odio a colorear- quedó finalista en un concurso de dibujo la semana pasada!).

El león que no sabía escribir

¿Alguno os habéis enamorado a primera vista? El león de este cuento sí, de una leona cultísima a la que le encanta leer. El problema es que nuestro león no sabe escribir y a las damas hay que conquistarlas a la antigua, con cartas manuscritas. Pedir ayuda nunca está de más, lo malo es a quién se la pides.

El grúfalo

Parece que en una conocida franquicia de juguetes se apuntan a lo de vender libros sin ser libreros y también han creado una selección de cuentos en la que aparece esta ingeniosa historia. Como siempre, nosotros os animamos a encargarlo a vuestra librería habitual y a ayudar a los pequeños comercios locales.

El grúfalo es una fábula en verso magnífica, que mantiene el interés de los niños hasta el final. Creo que quedaría también muy bien como teatro para niños, por el tipo de personajes, el diálogo y la duración que tiene.

Y con esto y un bizcocho… ¡feliz semana del libro!