Cómo hacer unas alas (para bichos varios)

“Mamá, quiero unas alas rosas”. Pues venga, alas marchando. Rosas no han podido ser porque no encontré panties rosas en la tienda de la esquina… han sido rojas.

¿Y qué necesitamos según nuestro superfamoso libro de disfraces?

  • Dos perchas de alambre
  • Alambre flexible
  • Unos alicates
  • Un par de panties
  • Cinta de goma

Lo primero es cortar el gancho con los alicates y abrir las perchas en forma de ala  (las mías no han quedado muy bien, seamos honestos, pero seguro que vosotros tenéis más maña que yo).

Después las unimos entre sí utilizando el alambre y las cubrimos con las “piernas” del panty (que previamente habremos cortado). Aunque no se ve en la foto, puse algo de cinta americana (o aislante) sobre el final del alambre, para que no se enganchara a la media ni nos pincharamos con él. Un poco de esparadrapo también vale.

Por último, atamos una cinta de goma en el centro, de forma que el bichejo pueda pasársela delante de ambos hombros y lucir las alas.

Abajo, el irregular resultado, especialmente evidente gracias al contraluz, antes de la customización con cinta de lentejuelas y cinta de raso – Julia no pudo esperar a colocárselas-).

Como veis, se puede adaptar el color (y la decoración) y utilizarlas para mariquitas, moscas y demás insectos voladores.

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Disfraz de astronauta para niños

Y yo que pensaba que tendría terminado el disfraz para la semana pasada… ¡he tardado una eternidad! Al final no ha sido tan temprano, pero llegamos a tiempo a la fiesta de Carnaval del cole, que se celebra hoy viernes, para que no coincida con el día de Andalucía (eso no se mueve, claro está).

Como no, la idea no es original, sino que la hemos sacado del libro de disfraces mejor aprovechado de la historia, por lo menos en mi casa. Pedro lleva emperrado en el traje de astronauta desde que compré el libro, así que no tenía mucha escapatoria.      

Si se os da bien la costura, podéis utilizar los patrones del libro, pero si aún no sabéis mucho siempre tenéis la opción de encargar la confección, como yo he hecho por un precio más que razonable y un trato estupendo.

El disfraz consta de una túnica sencilla en color blanco y unos pantalones en la misma tela. Tanto el pantalón como las mangas llevan cinta de raso de color gris y azul en los extremos.

Los adornos de la bandera y el planeta del pecho son de fieltrina (eso sí lo he hecho yo, qué menos).  No creáis que las manualidades se acaban ahí, ¡no!                  

También hay que currarse un casco de papel maché y un completísimo sistema de oxígeno trasero hecho con botellas de Casera Día (a 25 cnt. oiga), pintura blanca de los chinos y algunos tubos comprados en Brico Depot, que me pilla cerca y tienen de todo.

Julia también va de astronauta, pero muchísimo más mona.

Lleva una faldita en vez de pantalones, que le ha encantado: “¡mi ssssssalda!”  ¿Y vosotros de qué vais a disfrazar a los niños o vais a disfrazaros vosotros mismos?

Podéis ver cómo están hechas las bombonas de oxígeno aquí.