Disfraz de astronauta II

Llevamos un par de semanas muy vaguetes en casa, abusando de tele y algo adormilados con el calor del verano, que este año ha llegado pronto y bastante fuerte.

Viendo las estadísticas del blog llama la atención el gran número de visitas que tienen nuestros disfraces de astronauta. Como no elaboré un tutorial propiamente dicho y hay cosas que no quedan muy claras, complemento hoy esa entrada con un par de fotos de las bombonas de oxígeno del disfraz.

 

Como veis, son un par de botellas de gaseosa de las más pequeñas. Están cubiertas con pintura en spray blanca de una tienda de chinos y van unidas con cinta americana. Pedro perdió en el cole el tapón de una de ellas, por eso no aparece en la foto.

El tubo gris de plástico es de los que utilizan los fontaneros para las lavadoras. Yo lo compré en Brico Depot, pero creo que lo podréis encontrar en cualquier ferretería bien surtida.

Una amiga rotulista me dio vinilos para la decoración, aunque creo que son accesorios. Podéis decorar las bombonas con más cinta americana o con rotuladores indelebles de los que se utilizan para los CD, por ejemplo.

La bombona se cuelga al cuerpo del niño con una cinta elástica.

Cómo hacer unas alas (para bichos varios)

“Mamá, quiero unas alas rosas”. Pues venga, alas marchando. Rosas no han podido ser porque no encontré panties rosas en la tienda de la esquina… han sido rojas.

¿Y qué necesitamos según nuestro superfamoso libro de disfraces?

  • Dos perchas de alambre
  • Alambre flexible
  • Unos alicates
  • Un par de panties
  • Cinta de goma

Lo primero es cortar el gancho con los alicates y abrir las perchas en forma de ala  (las mías no han quedado muy bien, seamos honestos, pero seguro que vosotros tenéis más maña que yo).

Después las unimos entre sí utilizando el alambre y las cubrimos con las “piernas” del panty (que previamente habremos cortado). Aunque no se ve en la foto, puse algo de cinta americana (o aislante) sobre el final del alambre, para que no se enganchara a la media ni nos pincharamos con él. Un poco de esparadrapo también vale.

Por último, atamos una cinta de goma en el centro, de forma que el bichejo pueda pasársela delante de ambos hombros y lucir las alas.

Abajo, el irregular resultado, especialmente evidente gracias al contraluz, antes de la customización con cinta de lentejuelas y cinta de raso – Julia no pudo esperar a colocárselas-).

Como veis, se puede adaptar el color (y la decoración) y utilizarlas para mariquitas, moscas y demás insectos voladores.

Disfraz de astronauta para niños

Y yo que pensaba que tendría terminado el disfraz para la semana pasada… ¡he tardado una eternidad! Al final no ha sido tan temprano, pero llegamos a tiempo a la fiesta de Carnaval del cole, que se celebra hoy viernes, para que no coincida con el día de Andalucía (eso no se mueve, claro está).

Como no, la idea no es original, sino que la hemos sacado del libro de disfraces mejor aprovechado de la historia, por lo menos en mi casa. Pedro lleva emperrado en el traje de astronauta desde que compré el libro, así que no tenía mucha escapatoria.      

Si se os da bien la costura, podéis utilizar los patrones del libro, pero si aún no sabéis mucho siempre tenéis la opción de encargar la confección, como yo he hecho por un precio más que razonable y un trato estupendo.

El disfraz consta de una túnica sencilla en color blanco y unos pantalones en la misma tela. Tanto el pantalón como las mangas llevan cinta de raso de color gris y azul en los extremos.

Los adornos de la bandera y el planeta del pecho son de fieltrina (eso sí lo he hecho yo, qué menos).  No creáis que las manualidades se acaban ahí, ¡no!                  

También hay que currarse un casco de papel maché y un completísimo sistema de oxígeno trasero hecho con botellas de Casera Día (a 25 cnt. oiga), pintura blanca de los chinos y algunos tubos comprados en Brico Depot, que me pilla cerca y tienen de todo.

Julia también va de astronauta, pero muchísimo más mona.

Lleva una faldita en vez de pantalones, que le ha encantado: “¡mi ssssssalda!”  ¿Y vosotros de qué vais a disfrazar a los niños o vais a disfrazaros vosotros mismos?

Podéis ver cómo están hechas las bombonas de oxígeno aquí.

Disfraz de esqueleto para niños

Nunca llegué a poner la foto del disfraz de esqueleto tan chulo que nos quedó para la fiesta de Halloween. Pedro estaba muy orgulloso del resultado final y yo más, ya que puede reciclarse si necesitamos las prendas para otro momento. Los huesos son fieltrina cosida (un poco a lo bruto, lo admito) y pueden retirarse. La camiseta la compré en la tienda 7 colores y las mallas son de Kiabi, bastante baratito todo. Estas mallas las había utilizado previamente para otro disfraz del cole.

A Pedro le encanta vestirse de esqueleto y asustar a las visitas (good boy!), sobre todo la máscara, que la hice utilizando la plantilla que trae el libro Disfraces divertidos para niños.

Disfraces divertidos para niños

Ahora que estamos en pleno Carnaval, les ofrecemos un libre con muchas ideas para disfrazar a los más pequeños: DISFRACES DIVERTIDOS PARA NIÑOS: 35 IDEAS DIVERTIDAS PARA DISFRAZ AR A LOS MAS PEQUEÑOS, de Emma Hardy. En él encontrarán muchísimas ideas para confeccionar disfraces en casa y que sus hijos se vistan con sus motivos preferidos: superhéroes, animales, princesas… Por supuesto, se incluyen unas precisas y sencillas instrucciones para confeccionarlos y siempre con materiales parecidos y fáciles de encontrar: más allá de un poco de fieltro y velcro, casi todo se puede encontrar en casa.

El libro se divide en 5 secciones: Animales e insectos, Aventureros, Cuentos de hadas y canciones infantiles, Disfraces clásicos y Halloween, más una útil sección final con indicaciones para aprender las técnicas que se explican (trabajar con patrones, confeccionar prendas básicas, etc.). En cada disfraz se incluyen varias fotografías generales y una por cada paso de confección, además de consejos y la necesaria lista de materiales. Y acompañan al libro dos hojas desplegables con TODOS los patrones necesarios de todos los disfraces y a tamaño real, para no dejar nada a la improvisación.

En definitiva, si gustan de disfrazar a sus hijos en estas fechas (o en cualquier otra) y no quieren recurrir al típico disfraz comprado, aquí encontrarán una gran cantidad de ideas para seguir al pie de la letra o para tomar como inspiración. Un libro tremendamente práctico.

(Puedes hacer clic en las imágenes para verlas a mayor tamaño).